Peter mastica la comida sólo por hacerlo, ni siquiera creo que sea consciente de que se está llevando el tenedor a la boca. No puedo evitar echarle miradas "disimuladas" mientras tomo un sorbo de agua o remuevo mi comida, y lo peor es que él no lo ha notado. Ninguno de los dos ha dicho nada desde que empezamos a comer, y a decir verdad, el silencio me está matando. Termino de comer y decido lavar mi plato, básicamente lo hago para tener algo que hacer en la cocina y estudiar el comportamiento de Peter. Mi amigo se levanta de la mesa y toma su plato, para luego guardarlo en el refrigerador, con la mitad de la comida intacta. -¿No tienes más hambre?- mi voz parece sorprenderle. -No- dejo mi plato limpio en su lugar- Voy a tu habitación- antes de que pueda decir cualquier cosa, sale de

