El pequeño jadeo femenino que salió de la mujer en sus brazos fue suficiente para hacer que Erick perdiera la cabeza, el poco autocontrol que estaba teniendo esa noche lentamente se le estaba resbalando de las manos con el deseo en aumento dentro de él Poseyó sus labios sin cuidado, las personas a su alrededor y todo lo demás desaparecieron a medida que era consumido por un hambre como ninguna por la mujer en sus brazos Su compañera Ese hecho solo parecía inflamar aun más el deseo, un aroma aun más delicioso impregno sus fosas nasales y su lobo levanto la cola en su cabeza animado ante lo que significaba, ella también lo deseaba, podía oler la excitación femenina que hacia estragos en la suya Cuando el oxigeno empezó a ser necesario ambos se separaron, jadeantes y como si la temperatur

