—Hueles increíble —ronroneó acariciando la sensible piel de su cuello son la nariz. Aspiro profundamente embriagándose en su aroma como si se tratara de una droga Su mirada cayó en los tirantes de vestido y los bajo por sus hombros hasta su cintura, liberando los voluptuosos pechos, un bajo gruñido empezó en su garganta apreciando la vista que tenia en frente mientras daba rienda suelta a la lujuria Lynsay soltó un pequeño gemido cuando un par de manos masculinas tomaron sus pechos a través del sujetador de encaje, habia sido toda una odisea ocultarlo con el escote del vestido pero estaba contenta de haber elegido el mas bonito en su armario, si le hubiesen dicho esa noche antes de llegar al club que terminaría en la casa de uno de los hombres más atractivos y codiciados de Nueva York s

