Capítulo 3

2198 Palabras
Las palabras de Sam parecían haber sido las perfectas para la multitud, daba la apariencia de que ellos tenían mucho más claro lo que su futuro les podia deparar, no como yo... Algunos se quedaron esperando a qué Sam dijera algo más, pero cuando se dieron cuenta que eso no pasaría comenzaron a abandonar la sala común. Mire detrás de mí y pude encontrar al chico de antes mirándome de una manera extraña y bueno, sabía que era como un unicornio pero la atención excesiva no me gustaba, así que decidí decir algo.- Vamos que no te quedes ahí mirando, sé que soy algo bastante raro, pero sigo sintiéndome extraña cuando alguien me mira mucho tiempo- al darse cuenta que básicamente lo estaba llamando acosador se aclaró la garganta y dio media vuelta dirigiéndose a quién sabe dónde.  Justo cuando él iba bajando las escaleras una chica bastante mona qué medía casi tanto como nosotros se me quedó viendo y sonrío, parecía ser bastante agradable, siguio avanzando hasta estar justo frente a mí y cuando por fin llego, estiro su mano hacia mi intentando saludarme, asi que la tome y estreche- Mi nombre es Leila, soy una de los 500 hijos de Sam y soy quien te dará un recorrido por el campamento- tarde unos segundos en asimilar si estaba hablando de verdad al decir lo de los 500 hijos, cuando se echo a reir- estoy bromeando, no somos más de 100- aun asi eran demasiados, pero al mirarla me di cuenta que me estaba tomando de nuevo el pelo. Me eche a reir también por lo tonta que debí parecerle- Perdona, que a veces soy algo lenta- asintió y me dio una sonrisa cálida, llevaba menos de cinco minutos de conocerla y ya me agradaba. Iniciamos el recorrido, todo era absolutamente impresionante, antes solía creer que estas cosas solo existian como escenarios para películas. Mientras andabamos logré ver cada vez más cabañas de distintos tamaños, al parecer habiamos tomado la ruta deshabitada cuando veníamos hacia la sala común y de no ser porque tenia que conocer el lugar, la habria preferido de nuevo, ya que así evitaría todas las miradas curiosas de los nephilim.- Tranquila, pronto se les pasará, siempre sucede con los nuevos, es un lugar no tan grande en donde todos conocen a todos, eres como una nueva atracción en un pueblo pequeño- decia mientras encogía los hombros intentando restarle importancia. Asentí lentamente- Tienes razón, es solo que nunca antes habia sido la nueva, ni la popular, ni nada parecido, solía ser más bien, la invisible, asi que no estoy acostumbrada a la atención. Me miro y dio de nuevo una sonrisa cálida- Me agradas y no llevo ni una hora de conocerte, pareces ser una chica sencilla, creo que nos llevaremos bien- dijo y me dio un abrazo, en el que al principio me tense, porque bueno, no lo esperaba, pero era cálido también y creo que lo necesitaba. Terminando el abrazo seguimos caminando, mientras me indicaba lo que era cada cabaña. El lugar era enorme, para nada lucía como un pueblo pequeño, como ella había dicho antes. Cuando el recorrido parecia haber terminado nos dirigimos a una última cabaña, que se veía bastante moderna en realidad, bueno, todo lo moderna que puede ser una cabaña. Cada familia, porque habia bastantes de ellas, tenia la suya propia, esto no era como esos campamentos donde todos dormían en el mismo lugar- Y esta es mi casa, la más genial obviamente- soltó una risita- aunque casi todas son iguales- Subió los escalones y la seguí obediente, como lo habia hecho todo el rato- Quiero que conozcas a mi madre, seguro esta pintando- al escuchar la palabra "madre" mi corazón se encogió y mis piernas perdieron un poco de fuerza. Ella había tomado la cerradura y abierto la puerta, me detuve unos cuantos pasos detrás de ella, porque sentía como si no pudiera seguir, ella lo noto y llego a mi en un segundo- ¿Pasa algo Rose?- podía ver el miedo y la confusión en sus ojos verde esmeralda-, negué, aunque fue claro para ella que mentía y me llevo a unas sillas que se encontraban en el portico, situandonos una frente a la otra -¿Qué sucede?- dijo tomando mis manos entre las suyas, mientras yo tenía la cabeza baja, nunca habia tenido un ataque de pánico, pero se sentía como creía debía ser uno, sentía el aire abandonando mis pulmones, mi ritmo cardíaco aumentar y las lágrimas salir a borbotones- Hey, tranquila, Rose- a pesar de estar a nada de distancia, oía su voz demasiado lejos- Respira lento, tu puedes Rose- decía una y otra vez mientras masajeaba mi hombro y espalda.  Poco a poco sentía mi respiración regularse, al igual que mi corazón, su voz sonaba más normal y ella seguía pidiendo que respirara, mientras me masajeaba, una parte de mi se dio cuenta que ella sabia manejar un ataque en alguien, lo cual me hizo preguntarme ¿a quien solía calmar? Cuando me sentí capaz de articular más de dos letras, hablé- Lo siento. Ella nego lento con la cabeza y me atrapo en un abrazo fuerte, lo recibí bien esta vez y lo devolví con la misma intensidad, lo necesitaba de verdad- No se que fue lo que paso, solo se que cuando sientas que debes hablar con alguien, siempre estaré aquí, ¿de acuerdo?- asentí mientras me limpiaba todas las lágrimas.  Tomé aire y lo solté de a poco, hable antes de arrepentirme -Perdí a mi familia hace casi un año- mi corazón se encogió de nuevo, pero me negué a pasar por lo mismo de nuevo- cuando te escuché hablar de tu madre, dolió, pero no es como si sintiera que los demás no tienen derecho a tener madre.- su linda cara se arrugo un poco como si fuese a llorar, pero me levanté, si la veía llorar, terminaríamos creando un pozo de lágrimas en su pórtico, tome de nuevo aire y se atasco un poco, pero no le preste demasiada atención- Me encantaría conocer a tu madre, debe ser genial- di una sonrisa genuina y asentí para hacerle saber que me encontraba mejor. Lucía algo conmocionada, pero seguro no queria convertir esto en algo tenso, además ya me habia hecho saber que estaria ahi cuando lo necesitará y j***r, eso era genial.  Camine hacia la puerta, tome el pomo y lo gire lento, pero este fue jalado hacia adentro, no reaccioné lo suficiente rápido como para soltarlo y fui jalada también, choque contra algo muy duro y más alto que yo, esperaba que no se tratará de Sam o sería bastante incómodo, tenia algo de miedo sobre mirar, asi que no lo hice y tampoco me moví. Él se aclaro la garganta- ¿Vas a estar pegada a mi todo el día? ¿Cómo una lapa?- me golpee mentalmente, sabía a quién pertenecia esa voz, cerré los ojos fuerte mientras me alejaba lentamente, como si eso lo fuese a hacer desaparecer, pero claro que no tenía tanta suerte, quizas con magia podría hacerlo, pero no estaria segura de en que dimensión podria terminar. Tomé valor y hablé, lo cual era muy extraño, ya que casi todo el tiempo yo hablaba hasta por los codos- En mi defensa jalaste demasiado fuerte la puerta y yo no estaba lista para un tira y afloja- dije esto último mirándolo a los ojos, pero me arrepentí al instante, ya que me devolvía una mirada intensa, pude ver por un breve segundo que sus pupilas se dilataron, pero regresaron a su tamaño normal tan rápido, que podría ser solo mi imaginación. Sin quitar la mirada comenzó a hablar- Si, ya sabes...estaba jalando MI puerta, de MI casa- era demasiado, asi que di algunos pasos atrás, su cercanía me ponía inquieta, no en un mal sentido, pero me dejaba tan desconcertada...como mi cuerpo hormigueaba, casi pidiendo a gritos ser tocado por él. Leila se metio entre los dos y lo empujo fácilmente, lo cual hacia bastante obvio que habia sido decisión de él, ya que yo no lo había movido antes con el impacto de mi cuerpo. Mi atención por fin se concentro en algo más que el chico de enfrente y la realidad me golpeo- ¿Son hermanos?- solté como si fuera alguna clase de acusación. Ella asintió como si estuviese apenada de admitirlo- Uno no siempre puede elegir a su familia- dijo encogiendo los hombros y el chico la miro mal- Oh, vamos Will, eres bastante gilipollas y borde cuando quieres, que es básicamente todo el jodido tiempo... Ahogue una carcajada, pero fue notorio y fue mi turno de ser vista de una manera no muy amigable- Como sea- dijo poniendo los ojos en blanco y pasando de largo de ambas. Leila y yo nos miramos y estallamos en carcajadas, aunque por dentro, el pensamiento de porque era asi conmigo no me dejaba estar tranquila, aun cuando su hermana había dejado claro que quizás lo era con muchos otros. Tampoco me importaba lo que otros pensarán de mi... pero me importaba lo que él pensará... -Quizas algún día se le pase- dijo ella encogiendo los hombros, restándole importancia. -¿Qué cosa?- pregunté quizas demasiado curiosa. -El odio que le tiene al mundo...- una vez que las palabras salieron de su boca, pareció arrepentirse, pero agito la cabeza, como intentando quitar el pensamiento que ello le había generado. Opte por no decir nada más, dejándola escapar de la quizas incomodidad de su comentario. -¿Sabes qué? Mejor te llevaré a un lugar, que si bien no es secreto, es hermoso- el cambio de situación me tenía un poco mareada, pero asentí, ella me habia salvado de un momento malo, asi que era mi turno de hacer como si nada hubiese pasado, asentí y ella sonrió- ya otro día podrás conocer a mi madre. ************* Leila me llevo esta vez en un recorrido por las partes más lindas del campamento, los lugares que eran muy comunes para todo el mundo, pero ya que el sol se estaba metiendo, se encontraban bastante solas y también las que eran un poco más personales, escondidas entre los árboles y flores, ella decia que a veces iba ahi cuando necesitaba un poco de paz, lejos de todo el mundo. Y estaba este otro bellísimo lugar, que realmente no me encantaría visitar a menudo. La verdad es que mentiría si dijera que me grabe el camino hasta acá, porque fue confuso de llegar o talvez yo era demasiado despistada, con una orientación basura y hasta un niño de 2 años podría llegar sin problemas. La entrada era algo de otro mundo, mucho más que el resto de el campamento, piedras enormes que de alguna manera parecían formar una puerta para gigantes, adornada con cientos de flores tan brillantes y coloridas, que no imaginarias toda la tristeza que habia visto pasar aquí.  Otras miles de flores caían de alguna manera, formando una especie de cortina. Leila tomo mi mano y me jalo para poder entrar- Vamos, no terminaremos en alguna dimensión desconocida- inhale fuerte y contuve la respiración como si fuese a entrar al agua, porque realmente no estaba segura de que no fuese a ser asi. Cuando estuve segura de que no me ahogaría, exhale con tranquilidad y abrí los ojos, pero enseguida el aire se atoro en mi garganta, esto era tan bello que se me aguaron los ojos, jamás en la vida había visto algo parecido y creo que jamás lo haría, nada le haría tal justicia, la paz que se respiraba en este lugar era...dios, no habia palabras, asi debía ser el cielo, aunque eso fuese irónico. Ya que lo pensaba bien, esto debía ser una ilusión, porque era enorme, tan enorme  como el campamento o más y a pesar de que no recordaba bien como habiamos llegado, no podía estar en los límites del campamento, no podía explicar como esto podía existir.  Era un rio inmenso y calmo, tan inmenso que no se alcanzaba a ver un fin, rodeado de vegetación tan hermosa como la de la entrada, mi boca debía estar en el suelo, porque no podía creerlo, aun cuando el campamento estaba lleno de cosas improbables- Hermoso ¿Verdad? Simboliza la vida eterna despues de la muerte, Nunca nadie a encontrado el final de esta cosa o quizás nadie lo ha buscado de verdad, queremos creer que termina en algún lugar feliz, al igual que nuestros seres queridos y no queremos llevarnos una gran decepción- sonrió, pero era de algún modo extremadamente triste- tomamos unas balsas de ese lugar- señaló una chosa pequeña, que ni siquiera habia detectado cuando entre- y lo llenamos de las flores que se encuentran en el campamento y aqui, como una forma de recordarle a nuestra gente su hogar, aunque quizas en el lugar feliz todo sea mucho más hermoso. Asentí, en el mundo donde crecí nunca vi algo igual, pero lo entendía, siempre que se perdía a alguien que amabas, tenias la gran esperanza de que el sufrimiento terrenal se quedaba justo aqui y todo en el otro lado era paz, tranquilidad y belleza.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR