Capítulo 2

4646 Palabras
"Un hilo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse sin importar el momento, el lugar o las circunstancias. El hilo puede alargarse o enredarse, pero nunca se romperá" Derek Miré a Rose justo antes de entrar, era un tanto extraño, ya que toda su apariencia había cambiado, ahora estaba más cerca de alcanzar mi estatura, si llegaba a ponerse unos tacones altos seguro me tomaría como bastón, siempre había sido linda...pero ahora era la mujer más hermosa que debía existir en el mundo, pero prefería a la versión de antes, la que no tenía que ser extremadamente bella para que la voltearas a ver, todo esto era como mirar a una extraña, pero era Ro, no importa como se viera, siempre iba a ser mi Ro. Saque el aire que no me había dado cuenta que estaba conteniendo y hable - Deberías tomarme como si estuvieras obligandome- ella asintió y puso mala cara, por ese breve instante, pude notar que no importaba cuánto su aspecto hubiese cambiado, Rose estaba justo ahí. Se acercó a mí y con una mano tomo ambas muñecas, mientras que con su brazo rodeo mi cuello desde atrás, parecía uno de esos ladrones que atrapan en televisión. Cuando pudo tomar una postura correcta, que no era justo la más cómoda para mí, sonreí- Has crecido mucho desde ayer, parece que la edad te sienta bien- dije entre risas y pude escucharla reír también, pero entonces golpeó mi costado tan rápido y fuerte que sacó el aire de mis pulmones. Mientras reía dijo- ¿No se supone que tú debías entrar primero?- me golpee mentalmente, tenía razón, acabo de ser maltratado por nada. Entre al campamento y en seguida me moví como un rayo hacia la sala común, dada la hora todo mundo debía estar comiendo, esto era cruel, pero mientras menos lo esperarán, mejor. *********************** Rose Hice señas a John para que entrará y se encargará de Roth, alguna vez me habían hablado de él, al parecer es una clase de guardian en este lugar, aunque no de que clase, solo creía que debía ser inmortal, puesto que había estado desde la creación del campamento. Avance lentamente hacia adentro ¿Donde estaba todo el mundo? No sabia ni siquiera qué hora era, solo que podía ver el resplandeciente sol y sentir la leve brisa del viento. Debo admitirlo, me perdí en la hermosa vista de este lugar irreal. Un ruido me saco de mi trance, una especie de alarma demasiado estridente, John me había explicado, si está sonaba una sola vez, significaba que alguien había llegado y debían acudir a recibirlo, si sonaba dos veces significaba que algo merodeaba el campamento y todos debían estar atentos, pero si está sonaba tres veces significaba un ataque. La alarma se detuvo unos segundos y después volvió a escucharse, comenzando a ponerme nerviosa, luchar contra un solo oponente no sería nada comparado a esto, una vez había luchado contra varios y había ganado, pero esta vez no quería que las cosas salieran así, la alarma volvió a detenerse y podría decirse que mi corazón lo hizo también, pero cuando la alarma volvió a sonar active mi modo pelea. ***************** Derek John había activado la alarma correctamente, todos los estudiantes habían comenzado a levantarse rápidamente, a tomar lanzas y arcos de la bodega que se encontraba en la sala común- No sabemos que hay afuera, pero debemos luchar bajo las reglas impuestas, solo los nephilim de alto rango y los ángeles podemos tomar las armas celestiales, así que salgan y luchen contra lo que sea que haya entrado- grito alto y claro Sam, podía ver que seguían entrenando bien a sus hijos, porque enseguida todos excepto los que sabían del plan  salieron. Sam enseguida sonrió y me dió un apretón de manos- Es un gusto que se encuentren bien- asentí sin decir una palabra, porque estar cerca de el se sentía como estar con un militar de alto rango y es que alguna vez lo fue- solo espero que tu chica sea a prueba de flechas y lanzas- me sobresalté enseguida con la mención de "tu chica", pero no dije nada, porque yo mismo podría aventarme por la borda. Conociendola, no permitiría que ninguna de esas cosas se le acercarán. **************** Rose En cuanto comencé a ver a los que debían ser los nephilims, maldije a Derek y a John por tener está estúpida idea, es decir ¿no podía haber sido recibida con un pastel y un montón de globos? Pero maldije sobre todo a Derek, porque nosotros debíamos estar aquí luchando contra seres sobrehumanos mientras el tomaba el té con los Ángeles. Cuando John llego a mi lado me sentí un poco mejor, al menos el no me había dejado- Recuerda, no heridas mortales, si los herimos golpeándolos sanarán, pero si es algo muy grave morirán. - oh perfecto, traigan a la chica que no sabe si puede controlar su fuerza o magia con seres que si pueden morir, que buena idea. John asintió hacia mi y le regrese el gesto- Que comience el juego. John fue hacia ellos y yo me quedé como piedra clavada en el sitio, no tardó mucho hasta que dos chicos llegaron a mi y me entró el panico, no quería herirlos, pero la manera en que se lanzaron todos contra mi, me hizo saber que ellos pensaban diferente, para ellos yo era alguien que habían visto en un letrero de "Se busca, viva o muerta" y para su comodidad seguro era el "muerta". Esquivé un puñetazo lanzado por el chico rubio y arremeti dándole un buen gancho al hígado, el tipo salió volando unos cuantos metros, lo cual me hizo saber que mi fuerza había aumentado muchísimo aún desde la última vez que mis ojos se habían puesto azules, la cara de sorpresa de el chico moreno me dijo que obviamente no esperaban nada parecido, su sorpresa me dió ventaja, así que le golpee en la cara, lo que lo hizo caer como un costal de papas, les di un vistazo rápido para asegurarme de que respiraban, cuando lo serciore seguí mi camino. Busque a John entre la multitud y cuando di con el me di cuenta que estaba luchando con 3 chicos con los que no era ni remotamente cuidadoso, pero no me arriesgaría en ser tan brutal, las cosas podrían salir mal. Un ardor familiar, pero potenciado al 1000 estallo en mi cabeza, unos segundos antes de que mi espalda cayera con demasiada fuerza sacando un poco el aire de mis pulmones, mientras me distraje, una chica ¡me había atacado por la espalda! Aunque bueno, mis contrincantes no vendrían en fila y esperarian a por su turno como en las películas. La chica subió a horcajadas sobre mi y me golpeó en la cara como yo lo había hecho con el chico moreno, pero no fue tan fuerte como para desmayarme, así que cuando alzo su puño para intentar tomar fuerza gire mis caderas rápidamente cambiando la posición con ella, abrió los ojos sorprendida y fue mi turno de darle un puñetazo a ella, debió haber visto todo n***o antes de desmayarse. Cuando me levanté , John se había deshecho fácilmente de 20 nephilims, pero esto no iba a ser tan sencillo... alrededor de otros 30 llegaron corriendo, nos superaban tanto en número, sí, sólo éramos un vampiro viejo y alguna cosa extraña sin mucho entrenamiento. Entre 5 rodearon a John y pude ver la preocupación en sus ojos, teníamos que encontrar una manera distinta de librarnos de ésta sin matar a nadie, me concentré, según los chicos mis poderes serán ahora más fuertes así que pensé en el peligro que estos chicos significaban para nosotros y lo separé de alguna manera, John y yo teníamos que terminar en pie, pero ellos no. La energía comenzó a fluir desde los dedos de mis pies y comenzó a subir, era curioso, se sentía como cuando comenzabas a entrar en una piscina y el agua mojaba cada centímetro de tu piel, después algo salió de mí como una onda de choque que golpeó a todos los nefilim en un rango de 5 m lo cual fue genial porque todos estaban dentro de él. John de alguna manera debio haber sentido el impacto porque cerró los ojos y al abrirlos miró asombrado a todos los contrincantes caídos, me miró inquisitivo y lo único que pude hacer fue encoger los hombros-no estaba segura de que funcionaria. Enseguida se puso en cuclillas y revisó el pulso de uno de ellos y asintió-están vivos. -Pero por supuesto que sí, dijiste que no les hiciera daño de verdad- estábamos a punto de cantar victoria cuando sentí algo frío y afilado pegado directo a mi columna, John abrió mucho los ojos pero no le duró demasiado, una chica muy bella igual que todos le rodeo el cuello con un brazo mientras que con el otro cargaba lo que parecía un machete bastante peligroso. -¿Quiénes son y que están buscando aquí?- dijo el chico que me amenazaba con algo filoso. -Vaya que no hay que ser tan agresivo, si lo que quieres son respuestas-no quería aceptarlo pero su voz era bastante agradable y no quería imaginar lo agradable que tenía que ser su rostro, me sentí boba al pensarlo, pero era una chica... -No me parece nada gracioso- dijo mientras enterraba un poco lo que ahora sabía era una flecha, si eso dejaba una marca alguien sufriría mucho.- Lo preguntaré de nuevo ¿Quiénes son y qué es lo que buscan?- dijo con la voz más mandona que había escuchado en mucho tiempo en alguien tan joven, porque sonaba como de mi edad. -Oh mira, este de aquí es Santa Claus y yo soy uno de sus elfos- no me lo imaginaba pero a la chica tampoco pareció hacerle gracia porque levantó la mano con la que cargaba el machete y lo puso contra la cabeza de John eso no le mataría pero obviamente dolería. -Olvidaba decirlo, esta arma está bañada en sangre de demonio, así que si lo llegó a cortar ligeramente, lo matará así que tú sabes si hablas o no- no lo di a notar pero si me puse un poco nerviosa, yo sabía muy bien que algo manchado con la sangre de un demonio podría matar hasta a un original- Ooh y el arma de Will está forjada por un ángel, mataria a cualquier demonio- eso sí que me daba miedo, aún no sabía si yo podía morir como un mortal cualquiera, pero claro que sabía que por mis venas corria sangre de demonio y no creí que dejara sólo la mitad de mí. No dije nada y me puse a pensar en todas las veces en las que John me dijo qué debía aprender a utilizar mis poderes sin mover los brazos o manos, es decir qué debía controlar todo con mi mente, lo primero que tenía que hacer era desarmarlos pero era peligroso porque si por algo el arma de la chica rosaba a John, sería su final. Si lanzaba las armas por encima de nosotros tenian que quedarse ahi, de lo contrario ellos fácilmente podrían tomarlas de nuevo y al haberme desecho una vez de ellas lo tomarían como un ataque, entonces ellos devolverían el golpe, terminando en daños irreversibles. Las armas tenían que quedar suspendidas sin necesitar de mi atención, ya que al estar desarmados tendríamos una pelea mano a mano, no podia tener distracciones, la flecha se hundió un poco más en mi piel, lo cual me hizo saber que era momento de concentrarme y desarmarlos. Sentí un pequeño rasguño en la espalda cuando la flecha se disparó hacia el cielo, me alegro ver que John no cayo muerto cuando el machete subio como si fuese abducido por alguna nave espacial, su sorpresa no duraría, barri mi pierna derecha contra las piernas de el no muy amigable Nephilim y este cayo en un ruido bastante feo, hice una mueca al pensar en lo mucho que debio doler. Me abalance antes de darle tiempo para ponerse de pie, terminando a horcajadas sobre él, justo cuando mi puño iba a chocar contra su bonita mandíbula me detuve, la manera en que me miraba me dejo helada, era como si de alguna manera me reconociera, lo que era muy improbable, dado que mi nueva...imagen, era tan nueva como este día. Baje mi puño sin fuerza, esto era demasiado desconcertante. John me regañaria de darse cuenta, porque estaba bajando la guardia, sin saber si esto era solo un truco, pero que me jodan, estaba embobada con la belleza surrealista de este chico, su mandibula ligeramente cuadrada, acompañada de una piel muy ligeramente bronceada, un rostro en el cual seguramente ningún barro se habia atrevido a aparecer , unos bellos zafiros en donde se suponía debian estar sus ojos, rodeadas de unas hermosas largas pestañas y unas cejas tan pobladas, que j***r, daban envidia. Yo tenia algo con los ojos de las personas, no en cuestion de el color, sino ese brillo devastador que solo algunos tienen y este chico lo tenia. Sus labios carnosos sin llegar a ser excesivo y una nariz que obviamente debió ser trabajo de los mejores cirujanos, la gente no nace con narices tan bonitas. Apostaba mis piernas a que cuando sonreía se formaban unos hermosos hoyuelos que pedían ser tocados. Mis manos tenían inteligencia propia, porque juro que esa idea no paso ese filtro muy importante desde mi cerebro, estaba a unos centímetros de tocar ese glorioso rostro...pero ese ardor estaba allí de nuevo, como si mi cuero cabelludo se estuviera incendiando y bueno...acto seguido mi espalda habia impactado contra el suelo. -¿Qué carajos?- grité mientras rompía el agarre en mi cabello y saltaba sobre mis piernas, quien quiera que haya roto ese momento mágico iba a sufrir mucho.  Al darme la vuelta note a la chica rubia con quién John lucho y al parecer perdió, ya que estaba tirado muy detrás de la chica, no había ni un rastro de sangre, por lo que seguro le había roto el cuello, no me preocupe, ya que la única manera de matarlo, seguía suspendida en el aire. ¿Por qué las perras siempre tienen qué ser las chicas rubias? ¿Acaso el fruto de un cerebro maligno es el cabello rubio?- Ya...era injusto eso de tener armas y ustedes no, vamos a tener una pelea real, solo tu y yo, nada de armas...ni poderes- dijo la chica poniéndose en guardia, una parte de mi me decia que simplemente la desmayara como a los demás y acabaramos con esta mierda, pero la otra parte...decia que necesitaba una pelea "justa" chica contra chica, solo mano a mano. Al ponerme en guardia también, sonrió y bueno...seguro así sonreía Satán, pero no se movió ni un centímetro- Vamos gemela Wilson, que no tengo todo el día- fue mi turno de sonreír al ver como su expresión cambiaba a una de desagrado y se lanzaba al ataque. Debo admitirlo, era muy buena, si me hubiera movido un poco más lento ya me habria noqueado, Mike Tyson estaria muerto de la envidia al ver los ganchos de esta mujer, pero a pesar de que era mucho mejor que yo peleando,yo era más rápida y más fuerte. Aunque...alguna vez escucharon el dicho de que "las emociones nos hacen más fuertes"? Pues era jodidamente real, todo esto me daba una adrenalina increíble,tener un mano a mano en el que al contrincante no le importa ni media mierda tu integridad física. Las peleas con los chicos también eran reales, pero en el fondo sabia que jamás me dañarían, en cambio esta chica...como que queria verme 3 metros bajo tierra. Al principio todo fue muy profesional, ganchos crueles contra las costillas, puñetazos verdaderamente dolorosos contra el rostro y básicamente cualquier parte de el cuerpo donde aterrizaran, patadas y j***r, siempre odie las malditas patadas "hey chica, machacame el tronco, pero no toques mis piernas" En alguna parte esto comenzo a hacerse una típica pelea de chicas de secundaria, con jalones de cabello vagos y esas cosas, estabamos jadeantes, pero eso no importaba, ninguna paraba. Tropecé con algo que debió ser una piedra gigantesca, caí sobre mi culo y golpee mi cabeza, por si fuera poco ella se lanzo contra mi y estaba literalmente ahorcandome. Pude alcanzar a notar que las armas cayeron de golpe lejos de nosotras, tenia que trabajar en ello...si sobrevivía... Cuando todo comenzaba a verse un poco borroso, saque fuerzas de no se donde y logre hacer una palanca con mis piernas para sacarla de encima mio, aprovechando el aturdimiento le di un buen puñetazo en la mandíbula que la saco de equilibrio y cayo como un saco de papas. Estaba luchando para poder lograr que el aire regresara a mis pulmones, cuando escuche pasos cerca "matenme ahora" pensé, ya no tenia ni un gramo de fuerza para luchar con más Nephilim- Eso fue entretenido- la voz era de alguien alrededor de los 30 pero sonaba muy autoritario, me vino a la mente la voz de los militares, pero aún no le habia visto. -¡Hey, Evangeline!- dijo Derek entrando en mi campo de visión- levántate, no fue para tanto- con mis poquísimas fuerzas recobradas levanté mi brazo derecho y le enseñe mi dedo medio, río un poco y me ayudo a incorporarme- bromeó, eso estuvo muy bien, ella es de las más duras del campamento. ¿De las más duras? No lo dudaba, parecia que hasta Satán la trataría con cuidado, enfoque mi vista que parecia componerse mucho más rapido que antes, lo cual era grandioso, ya que cuando tu vida pende de un hilo, lo mejor es recuperarse pronto. Derek me ayudo a ponerme de pie y así fue cuando pude ver a quien pertenecían esas pisadas, 11 Nephilim estaban agrupados, todos hermosos, pero uno llamo más mi atención, este estaba un poco más por delante de los otros, estaba cansada de esto, todos aqui eran asquerosamente perfectos, ¡Parecian sacados de una maldita pasarela! Aunque tal y como habia pensado antes, lucía como un militar, uno retirado...pero demasiado joven para estarlo. -Me alegro de no decepcionarme de tu entrenamiento...aunque eso ultimo se vio más como una pelea de chicas en lodo- por alguna razón me sentia en extremo apenada, aun cuando el tipo parecia ser menor que John y aun luciendo asi, era obvio que habia pasado por muchísimo, su cuerpo era joven, pero algo en sus ojos decia todo lo contrario- ¿No se te ha enseñado el suficiente adiestramiento en peleas como para no terminar asi, Jezabel?- mire detrás de mi y la chica se levanto en un nanosegundo, poniéndose derecha con los brazos detrás. De verdad se veia muy apenada- Lo siento señor, me deje llevar- ¿Señor? ¿Quién diablos era? Le estaba dando una mirada bastante severa, pero cuando me miro sonrió- Una disculpa, creo que no me he presentado de una manera correcta- los nefilim detrás de el se movieron un metro, todos sincronizados como en un desfile, enseguida dos hermosas alas grises se desplegaron de su espalda y sofoque un grito, el no era uno de ellos como tal y me parecio un poco extraño no haberlo sabido desde el principio- Soy el general a cargo de este campamento, mi nombre es Samsaveel- dijo e hizo una pequeña reverencia, los que suponia eran su guardia no parecieron sorprendidos en lo absoluto, pero Jezabel si, lo cual me hizo creer que no hacia eso muy a menudo. No sabia muy bien que hacer, así que decidí que era bueno presentarme igual- Yo soy...- comencé pero me interrumpió con la mano. - Se muy bien quien eres, aunque los demás no y lo mejor será llevarte a la sala principal y hacerlo con todos- asentí y espere a que caminará el primero, pero me indicó que fuera por delante y eso... Bueno, en realidad yo no sabia hacia donde ir, al darse cuenta rió y comenzó a caminar él, decidí ir a su lado, porque seguía sin saber que hacer. Me detuve y sacudí la cabeza, ¿acaso nadie iba a preocuparse por el vampiro con el cuello roto de atrás? Llegue a él en un segundo y acomode su cuerpo en mi regazo- Mi guardia lo llevara...- me concentre un poco y dirigí mi atención a John, acto seguido este tomo una gran bocanada de aire, como alguien que acaba de emerger de las profundidades del mar- fascinante- dijo Sam e hizo señas a su guardia para que nos ayudaran a ponernos en pie, fue clara la gratitud en el rostro de John, solo asentí y comenzamos la marcha. Caminamos por al rededor de 10 minutos y por primera vez desde que comenzamos a caminar, me di el lujo de mirar hacia atrás a John y Derek, pero estaban distraídos mirando adelante, en cambio quien si me capto fue el chico, sus ojos se clavaron en los míos y de no ser que este lugar estaba bastante bien cuidado, ya habría caído sobre mi cuello. Su mirada era tan intensa, que me robaba el aliento, pero detrás de ello podía notar una enorme incógnita, como si dentro de si mismo estuviera luchando por saber si era correcto o no confiar en mi. A duras penas logre separar mi vista de la suya, era algo desconcertante para mi también, porque jamas me había sentido de esta manera con respecto a un chico, no sabia porque me había detenido de noquearlo en la pelea y porque el me había mirado de esa manera, el como cambio completamente de llamarme Demonio y querer clavarme una flecha en la espalda a quedarse pasmado. Derek me codeo y regaño con la mirada, supuse que me había perdido de algo importante- ¿Mataste a Kerim? -pregunto Sam y se detuvo, lo único que pude hacer fue asentir, seguia sintiendome culpable por ello...sabia que habia defendido a Victoria y Mel, pero el matar no me dejaba con la consciencia tranquila. -Sam...ella jamás habia matado a nadie, sabe que hizo lo correcto, pero nunca fue entrenada para matar, su humanidad sigue intacta, aqui desde una edad temprana se les enseñó a mutilar, atacar y pelear, pero esta niña corría en el parque, iba en bicicleta y jugaba a las muñecas, tuvo una infancia como toda una humana. -Lo entiendo perfectamente, Derek... Es sólo que me conmociona que ella pudiera acabar con el tan fácil- y claro que no había sido fácil, pero yo tenía que hacerlo, nadie podía creer que él estuviera amenazandonos con la vida de Victoria y mi hermana pequeña Mel, pero lo hizo sólo por razones que él conocía, cambio de bando, bueno realmente creo un bando en el que él iba a ser quien tuviera control sobre mí, no sé porqué y realmente no pregunte. -No tengo ni la menor idea de la mitad de cosas que pasarán en el futuro y realmente creo que nadie, lo único en lo que se basan al parecer es en profecías de oráculos, nadie conoce la capacidad de mis poderes y si soy mortal o inmortal, parece que realmente cada día se aprende algo nuevo sobre mí. Sam parecia comprenderme un poco y ello sentaba bien, me la habia pasado todo este tiempo sintiendome como un bicho raro, aun en mi grupo de raros- Sé que te sientes extraña y no voy a decir que en este lugar no lo harás, porque aún cuando esto es fuera de lo común...tú eres aún más fuera de eso, Tú no eres igual a ellos, tú eres superior,pero parece que no tienes una personalidad narcisista, lo cual me hace pensar que te llevarás bien con ellos y al menos ellos te entenderán un poco más de lo que lo habrían hecho los humanos. El estar aquí te mantendrá a salvo, este campamento fue creado por tu padre y por Michael, justamente para mantener a quienes viven aquí dentro a salvo, si bien cuando llegaste al mundo tuviste que hacerlo fuera, fue para mantener el orden aquí dentro, pero estás de vuelta y este es tu hogar tanto o más, que de los que llevamos aquí años. Dicho eso se quedó en silencio y caminamos por otros 10 minutos, este lugar era inmenso, había conocido el bosque antes pero todo aquí era diferente incluso el aire se sentía dinstinto... los colores de las plantas eran más vivos, era como un cuento de hadas a excepción de que los habitantes de este lugar no eran tan inocentes como en los cuentos. Entre los árboles se alzó una inmensa cabaña, está parecía construida por los mejores arquitectos, al llegar unos guardias abrieron las puertas, el lugar estaba repleto de gente que al verme se quedó en silencio, parecía como si ni siquiera respiraran, lo que me hizo sentir como la mujer barbuda del circo. Ellos no se detuvieron así que yo seguí sus pasos hasta llegar a un atrio donde Sam me indicó que subiera, una vez que estaba ahí comencé a escuchar los murmullos de todos, los cuales iban desde cosas como "¿Quién es ella? ¿De dónde salió? ¿Por qué tanta conmoción?" y por ahí pude escuchar la voz de una chica decir "Debe ser la rosa de la profecía" eso captó mi atención puesto que seguramente esta gente sabia más de mi, que yo misma. Con un movimiento de mano, Sam los hizo callar y de nuevo todos los ojos estaban sobre mí, antes todos fingían no mirarme pero ahora era inevitable- Buenos días chicos, lamento no haber avisado antes sobre el simulacro, pero es mejor así, porque bueno, los enemigos no avisarían antes sobre los ataques- sonrío un poco para si mismo y vi a casi todos asentir en acuerdo- esta fue una manera de mantenerlos alerta y demostrarles que deben estar preparados en todo momento. >>La joven al lado mio es Rose, hija de Ethan y Luci - muchos ahogaron gritos y otros tantos recogían billetes de los chicos a su lado como si hubieran apostado sobre mi identidad- exactamente, ella es la Rosa de la profecía. Sabemos que en los últimos años el cielo no nos ha sonreído y el infierno se ha aprovechado de nosotros, el hecho de que ella apareciera aún nos mantiene con una incógnita, no sabemos que será de nosotros, lo único que sabemos en este momento es que debemos protegerla a toda costa de los peligros de ahí afuera, hemos luchado a ciegas desde el principio de los tiempos aquí en la tierra, los caídos solíamos creer que el cielo era nuestro hogar y los Ángeles nuestros hermanos, pero después de la caída las cosas cambiaron, nuestros hermanos nos dieron la espalda y otros a pesar de su naturaleza nos demostraron que no todo es blanco o n***o, las profecías dicen que la Rosa terminará con la guerra qué ha acabado con tantos, ella marcará la diferencia. John y Derek me habían hablado un poco sobre la profecía pero sólo a grandes rasgos, lo cual me hizo desear que alguien de este lugar se tomará el tiempo de decirla tal y como las oráculos habían escrito. Todos se quedaron en silencio por unos segundos pero después se escucharon gritos victoriosos, no sabía lo que significaba la profecía para ellos y ciertamente tampoco para mí sólo esperaba que ella no terminará conmigo desangrandome en el piso. -Ahora todos pueden volver a sus actividades, yo hablaré con quienes se harán cargo de su entrenamiento y por favor, cuando la encuentran caminando por ahí no la miren como un bicho raro, en todo caso ustedes son tan raros como ella, unas criaturas que no se suponía que debían existir, pero aún así se encargarán de hacer un cambio.
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