Noe decidió que visitaría a su padre, si bien era cierto que necesitaba terminar de sanar su relación con él, ella sabía que para ello debía verlo frente a frente. La noche anterior había propuesto el tema con su hermano, quien se oponía enérgicamente. Ella le aseguró muchas veces que estaría bien, además de que el encuentro era necesario, al final accedió a llevarlos, a ella y a David. Después del desayuno, a las ocho de la mañana, partieron en la Blazer de Luis, los tres permanecían en silencio, pasaron por innumerables lugares en los que ella estuvo antes de mudarse lejos, los recuerdos fueron dulces algunos, otros eran tristes y un resto eran divertidos. Tardaron casi media hora en llegar, la casa era pequeña y estaba en obra negra*, tenía aún menos cosas de lo necesario, pero eso no

