Conforme pasaban los días, la diversión en la playa fue en ascenso, cada vez todos se relajaban más, al punto de comportarse más osados. Avanzaban desde paseo en velero rápido hasta ser lanzados desde una avioneta con paracaídas. Noe jamás se imaginó disfrutar de emociones fuertes, ella siempre creyó que vivir de forma tranquila y oscura sería su destino, pero ahora se encontraba descubriendo las más altas capacidades que la adrenalina podía ofrecerle, de inicio. Ya comenzaba a planear vivir experiencias cada vez más extremas. David la miraba disfrutar y divertirse, amaba profundamente sus reacciones a las diferentes experiencias, se sentía fascinado y conmovido. Encontró que a su esposa muy pocas cosas le causaban temor como para evitarlas, sólo le había hecho falta la confianza para atr

