Hubo un suave atrueno dentro de ella, se sintió como destapar un frasco, un inmenso poder la recorrió, sus manos brillaban y hormigueaban, sus ojos distinguían toda la magia que fluía por el mundo, fluía y se materializaba, sin embargo, el poder que lo rodeaba a él era inmenso y sólido, palpitaba con suaves estallidos. - ¿Estas lista para tomar tu forma? Sin previo aviso él desató una ráfaga de algo muy cálido que comenzó a derretir su cuerpo, se sorprendió al no sentir dolor, aquello era como quitarse una gruesa capa de lodo que ocultaba su verdadera piel. Ella creció exponencialmente casi a la estatura de él, su piel brillaba en colores iridiscentes, como los destellos de un ópalo. El dios aumentó el poder y ella se comenzó a sentir liviana y poderosa. Su participación en el ritu

