Noe poco a poco parecía estar siendo envuelta por la tramposa labia de Mauricio, constantemente engañándola con promesas de grandeza y de importancias, que sólo hacían elevar su ego, haciendo que ella se alejara poco a poco de su camino. Pero ella sabía que lo necesitaba para su propia conveniencia, con todo y esos defectos que sólo hacían a su imagen más y más falsa. Así, unos meses después, ella abandona la seguridad de su familia y se muda con él, marcando el comienzo de una racha desventurada y desgraciada. A pesar de las circunstancias, Ana sufría silenciosamente este cambio, pues sabía que no podía detener su avance, Noe debía aprender lecciones específicas y ni siquiera ella podía intervenir, le rompía el corazón y el alma verla partir con ese hombre, que no hacía más que pavone

