siento que colapsaría en cualquier momento, siento que nada sería igual desde ahora. No me interesaba ser la heredera de un imperio de dogras, para ser sinceros ya era la esposa y futura madre el jefe de la mafia Griega, tenía un país completo a mi disposición. Esa cita con Fabio me preocupaba, Cicero saldría del país y para colocar la cereza del pastel hoy sabría el sexo del bebé. Llamé a tía Maggie para que me acompañará, estaba tan emocionada que no paraba de reír. Cómo de costumbre a llegar Héctor inspeccionó todo el lugar, a veces me daba pena, pero entre mil maniobras logré que mi tía no se diera cuenta de todos lo hombres que nos seguían. -Buenos días señora Galanis - dijo la doctora habiendo que mi tía se girara a verme - ¿cómo se ha sentido? -muy bien, con mucha hambre. -es

