El gran día había llegado, el día donde sería la esposa de Cicero Galanis antes los ojos de los Ángeles y de mi familia, el día donde todos sabrían que era la esposa de un mafioso, el día donde tendría el mundo a los pies un mundo lleno de sangre. Lo amaba ¡si! pero no era lo mismo estar casada en secreto que todos supieran. Estaba sentada en la cama de Cicero con una ropa interior blanca, y un velo largo. Abajo todo era un caos, el vestido en la cama me llevaba a la realidad. ¡si! estaba embarazada y casada y en todo este tiempo no lo había aceptado por completo. Me levanté de la cama para quedar frente al espejo, estaba diferente, mis ojos maquillados cambiaban en mi todo, no era la misma Eli insípida que era antes. La puerta se abrió dejando pasar a tía Maggie la cual llevaba su vest

