―Parece que tengo que ir ahí con la intensa ―dice antes de sonreírme otra vez―. ¿Vas a ir? Sí, claro que voy. ―Lo haré. John se acerca, pero Ashley me jala de la mano caminando antes. Me río. No puedo lidiar con los actos de John y Ashley. Parecen en guerra. ―Maldita perra, ¿Cómo puedes ser así? ―pregunta Ashley en un susurro. ―Es la segunda vez que me llaman perra hoy ―me quejo. ―Lo eres ―afirma y yo río. Unos ojos me miraban con tanta intensidad que terminé buscándolos. Sí, esos ojos eran verdes. Está tenso, dolido, cabreado. De feliz él no tenía nada, pero no era mi culpa, él solo puso los barrotes de la prisión. Nos ubicamos por la parte de Logan. Cuando paso por delante de él su mano roza la mía y yo paso de ello. No puedo flaquear ahora. Nos toman la foto y yo intento bajar

