No necesito de él para sentirme segura allá arriba. Tampoco es necesario porque este proyecto lo hice yo sola pero detrás de estas consideraciones hay tres aspectos. Primero, esta historia no la inventó mi cabeza, esta historia la vivimos dos. Segundo, si yo participo en esto es por su culpa, porque fue él quien me eligió para esto, entonces vamos a dar honores donde van. Tercero y bien retorcido, es un recuerdo, un maldito puñal de lo que pasaría justo hoy si hubiésemos seguido juntos y ese recuerdo, ese puñal no me va a lastimar a mi sola. Él, con sus ojos recorriéndome entera se acerca a paso lento hacia mí. Caminamos juntos, sin tocarnos hasta el escenario y él, sé que no puede tener la vista en otro sitio que no sea en mí, no lo disimula ni un poco. Después de saludar, el jurado l

