El gran día de la boda llego, todo el mundo iba de allá para acá mientras las voces y los nervios estaban a flor de piel, en el salón preparaban las mesas y los instrumentos de música, luces y demás mientras en casa la novia se encontraba desayunando fruta más nerviosa que nunca. __¡Dios mío!, ¡es hoy!, ¡es hoy!, ¡me caso! Decía feliz y emocionada mientras todos en la mesa lucían igual de alegres. __Ay dios, apenas y nos da tiempo de arreglarnos. Comento Rosy, Rose se acerco a ellas con una taza de té caliente. __¿A qué hora vendrán a arreglar a Sara? __A las 2:00 p. m. __Dijo Danny. __Ay pero si ya son las 11:00 a. m., ¡niña vete a bañar que apenas tienes tiempo de secarte el cabello!, ¡vamos!, sube que todavía tenemos cosas que hacer. __Pero aún no término de desayunar. __Ay pue

