Emilio llego a casa siendo las 12:30 del día mientras esperaba su almuerzo con poco apetito, no solía comer en ese comedor ya que siempre estaba solo y los pocos recuerdos que tenía de ese lugar que debía ser hogareño en vez de un infierno eran de lo más deprimentes. Pronto un par de mujeres sirvieron su comida mientras él agradeció con amabilidad, algo que sorprendió a los de servicio ya que él no solía agradecer por nada, pero hoy lucia diferente, pensar en Lía y en la ilusión de conquistarla parecía sacar lo mejor de él. Apenas se llevó un bocado a la boca cuando al comedor entro su padre junto con un portafolios ordenando como todos los días. __Sírvanme la comida. Enseguida la servidumbre se movió rápidamente con algo de temor mientras el hombre se sentaba frente Emilio quien lo ig

