Lena 5 años después –¿Mamá lo estoy haciendo bien? – miré las manos de Arturo llenas de tierra negra, sonreí. –Claro que sí, mi amor– le ayude a colocar las semillas de girasoles en la tierra. Cubrí sus manos con las mías. –¿Mamá y yo? – me gire en dirección de la más pequeña de la familia, Alejandra estaba haciendo un hoyo con una pequeña pala, apenas tenía 3 años, pero era tan despierta, se parecía físicamente a su padre, el cabello y el color de piel eran de él, la sonrisa y esos ojos, casi grises. Era irreverente como yo, no podía estar mucho tiempo tranquila, en cambio, su hermano mayor se parecía a mí en lo físico, el cabello castaño y rizado, la piel canela, esos profundos ojos, en el carácter era como su padre, serio y callado, con su inteligencia, cariñoso. –Sí, esta perfe

