–Bien, Arturo. Es hora de que me vaya – me miró con los ojos llenos de lágrimas – Vas a estar bien, te lo prometo. –No quiero quedarme solo. –No estarás solo, vas a conocer personas nuevas, vas a hacer amigos, vas a aprender muchísimas cosas. Ve voy a quedarme aquí hasta que entres y te estaré esperando cuando salgas. – apretó la correa de su lonchera con fuera. Comprendía con exactitud por lo que estaba pasando, porque estaba tan asustado de entrar en el edificio. Lena y yo habíamos discutido por esto, por varios semanas, ella no estaba lista para que Arturo comenzará a ir a la escuela, yo le decía que era el mejor momento, ya tenía 7 años y no podíamos seguir protegiéndolo en la casa. –Papá – le arregle el cuello de su camisa. –Todo va a estar bien. Ve, me quedaré aquí hasta que

