SERAPHINA POV
Dorian suspiró, como frustrado.
—Existe otra opción —sonrió de lado—Para que sigas con Cassian y seas tú quien lo crié.
—¿Cual?
—Cásate conmigo.
Casi me atraganto con mi propia saliva cuando lo escuché decir eso. ¿Que estaba diciendo? ¿Que me case con el? Estará de broma.
—¿Que? —me reí—¿te volviste loco?
—¿Por qué no? ¿Estas comprometida o algo?
—No, pero...
—Allí está. Yo voy a buscar una esposa para que se haga cargo de él y pensé en ti. Si quieres, claro. Así Cassian tendrá el apellido Thorne como debe de ser y tú puedes estar con el cuidándolo, pero seguirá en mi familia. Es la única solución que le veo a todo esto.
—No puedo creerlo —llevé mi mano a la cabeza—Hablas como si yo no tuviera otra opción, como si Cassian fuera alguien ajeno de mi vida y que yo me lo quiero robar. ¿Te has escuchado? Dorian, eres un hombre que todo lo quiere resolver a su manera.
—Es una opción, Seraphina, pero si no quieres entonces mi abogado te va a visitar las próximas horas.
—Eres un...
Cassian empezó a llorar.
—¿Que tienes, cariño? ¿Te ha dado miedo ese monstruo que está allí? —lo cargué en mis brazos. Dorian me miró mal.
—Mama —balbuceó entre sollozos. Estaba inquieto, seguro quería ir al parque.
—Shhh se que es momento de salir, cariño, solo déjame atender a este señor y podremos irnos.
—¿De que hablas? ¿A donde lo llevas?
—Donde no te importa —respondí de mala gana—Te prometo, Cassian, que no te van a separar de mi lado. Nunca. Quiero que hagas algo —le digo a Dorian—Quiero que vayas y le prepares la leche y lo duermas. A ver si puedes.
—Ya te dije que de eso se encargaran las niñeras. O mi futura esposa —me mira. Rodé los ojos y negué con la cabeza.
—Crees que todo es así de fácil. Pues déjame decirte que no. Cassian es in Niño muy sentimental, el sabe cuando las cosas no van bien. El me conoce, siente mi olor, conoce mi voz. Siempre le canto una canción antes de dormir y le hablo constantemente, si no hago eso el llora mucho y se pone muy mal. No será fácil que mi hijo se acostumbre a no tener nada de eso, a tener que sentir a personas desconocidas cerca de mi. ¿Sabes por qué lloró ahorita? Porque sabe que estamos discutiendo.
El suspiró.
—Te voy a dar tres dias para que decidas si te casas conmigo o no. Piénsalo bien y si te niegas entonces iremos ante un juez y me llevaré al niño para siempre.
—No, Dorian, no hagas eso. Por favor —suplique. Tenía mucho miedo de él, sabía que cumpliría sus amenazas. —No me lo quites.
Dorian pareció bajar la guardia.
—Ya te dije lo que tienes que hacer —me dice—Cassian, sobrino. Nos veremos muy pronto —le dice—Vas a ver que tú vida va a cambiar para bien. De eso no tengas dudas. Nos vemos en tres días, señorita Vale.
No dije nada más. El se fue y me dejó sola, con tantos problemas y tantos pensamientos. Me quitara al niño si no me caso con el. Dejé a Cassian en la cuna ahora que se había tranquilizado y me fui a la cocina a llorar por todo lo que me estaba pasando. Me sentía atada de manos, tenía que hacer cosas que no quería para estar cerca de Cassian.
Me tranquilicé un poco y salí. Había planeando un día para nosotros dos, saldríamos al parque, le compraría algo de ropa porque iba creciendo y habían camisas que ya no le quedaban. Me había acostumbrado a mi soledad, a que Cassian fuera mi única compañía pero ahora apareció Dorian con su prepotencia y du mal genio queriendo arruinar mi vida.
El día fue más o menos, no dejaba de pensar. ¿Y si estos eran los últimos momentos con Cassian? No quería ni imaginarme eso. Siempre había gente siguiéndome, era la gente que trabajaba para Dorian. ¿Como podía existir gente tan cruel? Ni siquiera está interesado en cuidarlo o darle el amor que se necesita, lo único que le interesa es tener a alguien cerca, como su hermano ya se murió... que gente más cruel.
•
DÍAS DESPUÉS
Vale, mañana tendría que darle una respuesta a Dorian, todavía no estaba muy segura de lo que iba a hacer. Es increíble como todo cambio en una semana. Estaba dándole un baño a Cassian porque íbamos a salir más tarde.
—¿Te gusta tu nuevo patito? Lo he comprado especialmente para ti.
—¡Patito! —exclamó con emoción mientras jugaba en la tina. No pude evitar reír. Estuve un buen rato jugando con el para después sacarlo y ponerle su ropita limpia. Olía tan bien mi hijo, era un olor que no quería dejar de sentir. Era yo quien lo vestía, quien jugaba con el, quien lo alimentaba, quien cuidaba de sus sueños. No el. El no tiene pinta de hacer eso.
Busqué la carriola y unos juguetes para prepararme e ir al centro comercial.
—¿Listo, Cassian? ¿Quieres subirte al trampolín?
—¡Si, parque! —aplaudió con sus pequeñas manitos.
Cuando salí de casa igual estaban los mismos hombres siguiéndome. Llegué al centro comercial y me dirigí al área de juegos, estuve con Cassian en los columpios, el trampolín y de último jugué con la pelota. Aunque mi hijo todavía no podía hacer tantas cosas yo lo ayudaba. Me senté en una banca observándolo un poco.
Pensé en la decisión que iba a tomar. Tenía que ser pronto.
Un pequeño llanto me hizo salir de mis pensamientos. Entonces miré una mujer mayor con mi hijo en brazos, rápido me dirigí hacia ella.
—¿Que está haciendo, señora? Deme a mi hijo.
—No es tu hijo —dijo la mujer, tomándome por sorpresa.
—Señora, lo está lastimando —le pude quitar a Cassian y lo subí a su carriola.
—El no es tu hijo, es el hijo de mi Lucien. Ese Niño es un Thorne y no te pertenece —me dijo la mujer. Entonces supe que ella era la madre de los Thorne. Me fui rápido de ahí, lejos de ellas aunque se puso a gritarme cosas desagradables.
•
Llegué a casa muy enojada y asustada. Tomé el teléfono y busqué el contacto de Dorian.
El contestó rápido.
—¿No te basta con amenazarme tu que ahora envías a tu madre a hacerlo? —le espete.
—¿De que hablas?
—Arruinaste mi vida, Dorian. Estoy seguro de que si tu hermano no se hubiera muerto al menos no estarías queriéndome quitar a mi hijo. Porque es mi hijo, Dorian, no tuyo. El se llama Cassian Vale y voy a luchar por tenerlo siempre conmigo aunque me cueste la vida y mi libertad. —no le di tiempo de responderme sino que le corte de inmediato. Estaba tan enojada que no quería escucharlo.
Sabía que esa familia era mala y cruel, Dorian es uno de ellos. No les importa pisotear a la gente con tal de tener lo que ellos quieren. Mi hijo solo es un capricho, como se les hace difícil obtenerlo se obsesionan, porque saben que ellos siempre deben de ganar.
Esa anciana parecía tan decidida cuando tomó a mi hijo en brazos. Hasta pensé que se lo llevaría lejos y no me daría tiempo de encontrarlo. Siento que son un peligro, si mi hijo se va con ellos quien sabe que pasará con el.
No puedo permitirlo, no lo dejare solo. Tengo que hacer algo pero ya mismo.