SERAPHINA POV Me despertaron unos golpecitos en la puerta, suaves pero insistentes. Apenas abrí los ojos y ya el reloj marcaba: las siete en punto. ¿Quién molesta tan temprano? pensé, con la cara aún hundida en la almohada y el sueño venciendome. Pero los golpecitos no venían solos. Entre ellos se coló un llanto bajito. Lo reconocí al instante. —¿Cassian? —Me puse de pie en un segundo. Abrí la puerta con el corazón acelerado, y ahí estaba él, con su carita arrugada de susto, sus brazos cortitos estirados hacia mí. No hizo falta que dijera nada. Lo abracé con fuerza y sentí cómo se le calmaba el pecho. —Shhh, ya está, mi amor... —le murmuré mientras lo cargaba. Entonces escuché la voz de Dorian desde el pasillo. —Lo escuché llorar cuando iba saliendo. Tal vez se despertó y no te vio

