SERAPHINA POV Apenas puso un pie Dorian en la casa un guardia salió volando a su encuentro, todo formal, y le dijo que la chica de la villa se tuvo que ir al hospital porque su hermano había tenido un accidente. Así que, por ahora, la señora Hena se estaba haciendo cargo de todo. Yo solo observaba, callada. Y justo en ese instante, aparece ella. Hena. Una señora mayor, con más de sesenta años encima pero con la energía de un joven. En cuanto vio a Dorian, su cara se iluminó como si fuera su nieto favorito. Lo abrazó como si hiciera años que no lo veía, mientras yo... bueno, yo ahí parada, tragándome la incomodidad. —¿No estabas de vacaciones, Hena? —le suelta él, con una de esas sonrisas que a mí nunca me ha dirigido. —Ay, Dorian, ¿de verdad crees que me voy a quedar cruzada de brazos

