SERAPHINA POV Apenas sentí cómo su mano se tensaba, más dura que antes, como si se aferrara a mí para no quebrarse. Lo miré de reojo, fingiendo calma. Me lanzó una sonrisa pequeña. —Vamos, entremos —dijo. Apenas puse un pie fuera del coche, ya lo tenía al lado. En un brazo cargaba a Cassian, con el otro me rodeaba. Y ahí íbamos, los tres, como si fuéramos una familia perfecta... Toqué el timbre. No pasó ni un minuto cuando Edna nos abrió, toda sonrisas para el niño. Le estiró los brazos con esa ternura de abuela, pero Cassian ni se inmutó. Le dio la espalda sin pensarla dos veces y se aferró más a Dorian, escondiendo la cara en su pecho. Vi cómo a Dorian se le iluminó el pecho con ese gesto. Lo conozco, y sé que en ese abrazo chiquito él sintió que la vida le daba una nueva oportunida

