SERAPHINA POV Me quedo viendo. No me dijo nada, solo me acarició los labios con el pulgar y soltó un “espérame aquí” que me dejó con el corazón acelerado. Se fue por unos segundos. Regresó con una caja envuelta tan bonita. Me la entregó en silencio, pero esa sonrisa suya… —¿Y esto? —le pregunté, mirándolo de reojo, porque ya me conocía, y sabía que no me aguanto la curiosidad. No me contestó, solo se puso detrás de mí y, sin dejar de sonreír, me tomó por los hombros y me guió hasta una habitación. La cama estaba en el centro, enorme. —Allá hay un baño —dijo, señalando con la cabeza una puerta cerrada—. Ve y ponte esto, ¿sí? No sé si fue su tono, su emoción, o mi cabeza que ya empezaba a imaginar cosas… pero asentí sin pensarlo mucho. Yo también sentía esa ansiedad bonita, la de cuand

