Día del juicio. Adrián intentó mantenerse firme en la sala del tribunal mientras el juicio de Suzane se desarrollaba ante sus ojos. La acusada parecía impasible, como si no le importara lo que estaba pasando. Pero Adrián estaba allí para asegurarse de que ella rindiera cuentas de sus acciones. La tensión en la sala del tribunal era palpable. Los testigos se sucedieron en el banquillo, dando su testimonio sobre los acontecimientos de aquel fatídico día. Los horribles detalles del secuestro y el accidente todavía resonaban en la mente de Adrián. Todavía era difícil de creer que su esposa, Kenna, estuviera en coma debido a las acciones de Suzane. Mientras Adrián luchaba por concentrarse en las palabras de los abogados, su teléfono vibró en su bolsillo. Con mirada nerviosa, comprobó la llam

