Cuatro meses después... Adrián y Kenna apenas podían contener la emoción mientras caminaban de la mano hacia la consulta del médico. Habían pasado cuatro meses y la expectación por saber el sexo del bebé era inmensa. Kenna estaba encantada con su preciosa barriga de cuatro meses. Ella y Adrián estaban ansiosos, al fin y al cabo, hoy iban a hacerse la ecografía para saber por fin el sexo del bebé. Kenna lucía una preciosa barriga que cada día crecía más, Adrián se ponía tonto mirando la barriga grande y redonda de su mujer, más aún cuando el bebé se movió por primera vez, Adrián al principio se asustó, pero luego lloró y empezó a besar la barriga de Kenna. Su relación evolucionaba día a día, aún no se habían declarado, no se habían confesado sus sentimientos, pero acabaron haciéndolo a

