Me encontraba ido esta tarde, en algún rincón lejano de mi mente que ni sabía que existía. No dejaba de dar vueltas una y otra vez en lo mismo, en recordar lo que sucedió el día de ayer. Creí que dormir con mi jefecito podría traerme ciertas ventajas como ayer, que pude permitirme faltar y pasarla simplemente a su lado mayormente (sin ropa eso sí), pero ahora, en que pasé una segunda noche consecutiva en su casa y que hace solo horas el rubiecito estuvo besándome con deseo rogándome porque me quedara otro día a su lado sin importarle que faltara o no, me había dejado algo perturbado y no sé bien qué sentido. No entiendo qué mierda me está sucediendo, pero me está carcomiendo el cerebro y no puedo entender. Tenía que ser una cita de una noche, algo de un par de horas, pero se extendió

