Lunes por la mañana y me toca dar clases en el Normal 3 ¿qué siento? Pánico y dudas, dudas sobre qué hacer, qué decirle a la vicerrectora. Había pasado todo el fin de semana pensando en qué era lo mejor, cómo podía contarle a Julieta que era victima de acoso dentro de la institución educativa sin perjudicarme y sin perjudicar a ninguna alumna que realmente no tiene nada que ver, porque para ser sincero, no tenía la más mínima idea de quién podía ser la autora de esos anónimos y por más que tenía dudas respecto de Ayala y Campos no podía acusarlas sin pruebas por lo que no tengo más que decidir entre hablar o permanecer callado. Mientras preparaba mis cosas, antes de subirme al UBER, suena mi teléfono y cómo era de costumbre, ya sabía con qué me iba a encontrar. “From: Anonimo123@hotmail

