FENRIR Rodear su cuerpo con mis brazos durante toda la noche es como permanecer en el más perfecto de mis sueños. Amo estar así, a su lado, disfrutando de su cercanía y esa colonia que expide su piel, saberme dueño de su corazón y habitar en sus pensamientos es un dicha que jamás imaginé podría vivir. Siento como intenta moverse cuando aún mantengo los ojos cerrados, no le permito alejarse de mí, lejos de ello la atraigo más a mi semidesnudo cuerpo para estrujarla. Beso su hombro descubierto al susurrarle «te amo». Quisiera pasar más tiempo así, adherido a su cuerpo disfrutando de su cálida piel. —¡¡Fenriiiiiiirrrr!! —grita empujando mi brazo mientras salta de la cama como un resorte. Imito su acción saliendo de la cama a toda velocidad para enseguida tomar mi arma que está sobre

