FENRIR Lleva días sin hablarme, no se ha ido a casa de su padre como pensé que lo haría, pero parece que fuésemos un par de desconocidos viviendo bajo el mismo techo, nunca me imaginé que pasaríamos por una situación así, sé que debo asumir toda la responsabilidad de su actuar porque le prometí que no volvería a ser agente activo en ninguna misión, pero cómo podría simplemente cegarme cuando a diario recibo los reportes de más niñas siendo sometidas a la «trata de blancas». He intentado acercarme a ella todo el tiempo, he tratado de razonar para que me entienda, pero nada ha funcionado, sigue sin dirigirme la palabra, sin siquiera verme. Dormir a su lado es una tortura, quiero abrazarla, besarla para confirmarle que es mi todo. Preparo un pequeño equipaje para irme de Quesbo, sé que ser

