Estos meses han sido una completa agonía, el no saber nada de Fenrir me hace sentir una desesperación enorme, vivo angustiada deseando cada día que se comunique para decirme que se encuentra bien y que pronto estará de vuelta, hay veces que pienso que no volverá. No hay día que no vaya al departamento de «trata» para preguntarle al coronel Márquez si hay algún avance y con ello noticias sobre Fenrir, pero nada, ni una sola noticia sobre la misión, sólo suplico al cielo que él se encuentre bien. —Cariño, acepta la invitación de Mar —habla Makela encontrándome observando como las olas del mar rompen contra la blanca arena. Se sienta a mi lado, volteo hacia ella. Me sonríe pasando su mano en mi espalda tratando de reconfortarme. Makela es una maravillosa persona, se ha ganado por completo

