—•—Dos meses más tarde—•— FERKON Extiendo mi mano para apagar el despertador, aún no me acostumbro a la diferencia horaria entre Adnalri y Yeda. Me cubro de pies a cabeza con mis sábanas para dormir un par de minutos más, la noche fue muy divertida, pero la resaca me acata dejándome casi sin fuerzas y por supuesto jamás me imaginé que las adnalrisas fuesen tan liberales y hábiles en la cama, sonrío girando un poco la cabeza para ver que a mi lado ya no se encuentra la rubia que me he traído anoche. —Ferkon, Ferkon —los golpes incesantes a mi puerta y la delgada voz de Devanny logran que me levante de la cama— ¡Ferkon, despierta! —habla más alto e intenta girar la perilla de mi puerta. Sonrío al abrir recargando mi hombro en el marco de la puerta— ¿Acaso jamás podré llegar temprano a cl

