—¿Ahora me dirás qué sucede en tu casa? ¿Qué pasa con tu papá? ¿Quién te golpeó?—Pregunté rápidamente intentando acercarme a él. Él respiró hondo evitando mi mirada rápidamente. Se quedó allí en silencio un par de segundos, su mirada fija en un punto vacío. —¿Crees que estás lista para involucrarte aún más? Te conozco más de lo que parece Layla, y sé que no te detendrás hasta saberlo todo, pero no sé si luego saberlo todo, quieras seguir aquí. Y juro que justo ahora, me aferro a ti como a un flotador en medio del océano.—Confesó. Mi pulso se aceleró por razones obvias, él estaba abriendo todos sus sentimientos ante mi. Sin temor, sin detenerse, me dejaba ver la parte pues y real de Hassam Vali, el musulmán con el cual había firmado un contrato que dejaba claro, los sentimientos y el s

