Axel Han pasado dos días desde que el jefe puso en marcha su magnífico plan, por así decirlo. No creo que espere que Gonzalo le transfiera el dinero, él es un hombre inteligente y este paso debe ser para estudiarlo. Por otro lado, solo he recibido golpes, no sé si lo hace porque sabe quién soy o porque ese destino le esperaría a Frank Rivera. Desde esa primera golpiza que me propinó frente a cámara, no ha dejado de usarme como un maldito saco de arena. —¡Ya déjenlo! —grita Manuela —Si muere, Gonzalo no entregará el dinero y les aseguro que hará hasta lo imposible para que todos ustedes se pudran en la cárcel, si no es que antes les pega un tiro en la cabeza —se escuchó muy convincente, que el sujeto que me golpeaba, se detiene. Logro recuperar el aliento. Después de eso nos llevan devue

