Fecha 14/02/18
Marco
El amanecer llegó y la pelea había terminado, apareció una escena extraña, pues el hielo se había descongelado, Enma y yo habíamos vencido sin la necesidad de lastimarlas demasiado o de haberlas matado, Leonora estaba en mis brazos paralizados, pareciendo estar dormida y así se aparentemente hermosa
Enma
Lucy estaba paralizada en mi pecho, siendo que ella no podía hacer nada.
- Oye Lucy, no te recuerdo tan violenta, ese golpe en la nuca en serio me dolió - Confesé estando feliz de reencontrarme con Lucy.
La chica ruda que fue mi compañera en secundaria y que en el presente era también mi compañera en nuestro último año de preparatoria, Lucy era una chica que conocía en secundaria como compañeros de aula, pero sabía muy poco de ella y al parecer ella sabía también muy poco de mí.
- Imbécil - Dijo teniendo ligeros choques eléctricos corriendo por su cuerpo y escondiendo su rostro de mi mirada que buscaba verla a los ojos.
- Oye si lo piensas, este es un hermoso encuentro, el amanecer, tú y yo abrazados, yo con sangre saliendo de mi cabeza tú con ligera parálisis eléctrica ... este es un escenario muy romántico - Bromee siendo algo torpe en mi hablar, siendo algo comprensible, ya que tiene cierta atracción hacia ella, Marco ya estaba con los pies en la azotea, pero con la otra chica en estado inconsciente en los brazos.
- ¡Leonora despierta, tenernos que escapar! - Lucy gritó y su cuerpo comenzó a ganar movilidad, mostrando desesperación más que obvia.
Leonora
No recordaba nada. Abría los ojos y parecía oscuro, tenía los brazos de alguien levantándome como si fuera una novia recién casada, pero aún así podía escuchar la voz de Lucy, mi mejor amiga estaba en mi boda soñada.
- ¡Leonora despierta, tenemos que escapar! - Escuche con desesperación ese reclamo que rompió mi fantasía, mis músculos estaban debiles, pero mi vista ya estaba volviendo a tomar visión de la realidad. - Que bueno que despertaste, mi amigo y yo tenemos algunas preguntas - Escuche al abrir los ojos y ver al chico que yo estaba levantando como una princesa, el sujeto si mal lo recordaba era Marco, el chico con el poder del fuego azul, Lucy al notar que me vio reaccionar, le dio un cabezazo a un chico que no había visto en mi vida, el chico soltó a Lucy y ella usó esa oportunidad para llegar a mi posición con su teletransportación, tocó mi codo y aparecimos en un instante en su habitación.
- Las cosas no salieron como esperábamos, ese sujeto de fuego azul tenía un aliado y tenía que ser ese bastardo - Lucy lo tenía muy agotada y mostrándose muy molesta.
- Volvamos a intentarlo luego, ahora lo mejor será descansar y recuperarnos, por cierto Lucy, te sangra el labio - Dije mientras Lucy se rascaba la nuca y podría notar que su mente estaba en otro lugar, hubo un silencio enorme y luego de haber descansado y tomado un baño, seguí observando a Lucy con su mirada perdida y tocándose la nuca, ya habían pasado dos horas desde que regresamos de aquella confrontación.
- ¿En qué piensas Lucy? - Cuestione preocupada por mi amiga. - Aquel sujeto aliado del chico de fuego - Respondió viendo hacia sus pies. - ¿Te gusta o qué? - Pregunté en tono de broma, pero su mirada plasmo un semblante de tristeza y rabia, sé su tiempo para responder afirmativa la pregunta sin verme a la cara y mordiendo el labio inferior con tanta fuerza como tal punto de que comenzó a sangrar.
Enma
Las chicas habían escapado, pero la verdad no me importaba mucho, ya que Marco estaba extremadamente lastimado.
- Oye Marco, ¿qué sabes de lo que acaba de pasar? - Cuestione. - Después de la confrontación sus datos aparecieron en la aplicación, míralo por ti mismo - Contesto mientras yo ayudé a caminar hasta las escaleras, saqué mi celular y en efecto él tuvo razón. Había dos notificaciones de la aplicación, en los que me daban los datos básicos.
• Lucy, edad: 17 años, Habilidad: teletransportación
• Leonora, edad: 16 años, Habilidad: pausa de tiempo
El tercer día ha descubierto y ya han aparecido dos chicas con habilidades increíbles y quedan 4 personas por descubrir.
Desconocido
Nada mal para mis pequeños jugadores, su crecimiento en el manejo de las habilidades que les hemos dado, son muy notables, Los 8 jugadores de esta ocasión se ven muy prometedores.
- Oye Alfa - Hablo mi hermano, ¿Mi hermano pensaba lo mismo que yo? - ¿Qué quieres Omega? - Le respondí mientras seguía admirando a mis jugadores. - ¿Qué te parece una pequeña apuesta? - Omega me miraba sin expresión, con su mirada con esos agujeros donde debían de estar sus inexistentes ojos. - Me parece interesante, ¿la apuesta de siempre? - Cuestione con interés, nuestra apuesta común, era en la que cualquiera que ganara el control de todo por 100 años, muy poco para la edad que tenemos que es apenas un pestañeo en los millones de años que tuvimos de existencia, pero era un tiempo considerado para los humanos.- Elige a tu posible campeón y yo elegiré al mío, esos serán nuestros representantes en esta edición del juego - Omega reía mientras entrelazaba sus manos frías, lo medité por un tiempo, de los 8 jugadores, Enma, Marco y ***** *, la decisión que tomaría sería por futuro, tanto para ellos como para todos los humanos en los próximos 100 años, pensé un poco y luego tomé mi decisión. - Yo, Alfa, elijo como mi representante al usuario de la habilidad del rayo ... ¡Enma! - Dije habiendo visto un enorme potencial en él, la verdad de que gane es solo 18%, Marco tiene el 20% y ***** 24%, pero esas posibilidades son muy influenciables según el evento.
- ¡Perfecto Alfa!, Yo Omega elijo como mi representante al usuario de la habilidad del fuego azul ... Marco - Fue su elección, habíamos elegido a dos personas que eran aliados por el momento, ahora solo quedaba esperar a que el verdadero juego Comience