Habían pasado dos semanas y Yia seguía huyendo de Jared cada vez que él estaba cerca. Él tampoco había insistido. Sabía que la omega actuaría así y, en cierto punto, él también la estaba evitando. Yia había vuelto a la universidad y nuevamente tuvo que mentir a sus amigos, diciendo que tuvo un accidente después de la cita con James. James, al escuchar eso, se sintió mal por no haberla acompañado hasta su casa, pero Yia lo convenció de que no era su culpa y de que ya se encontraba mejor. Jared Gritos, golpes, súplicas... —Papá... Me lastimas... Otra vez era un niño indefenso y débil. Otra vez revivía el día que cambió mi vida por completo. Ahora estaba nuevamente en mi habitación de cuando era niño, pero al mirarme en el espejo, vi que era yo en la actualidad. Mis manos estaban teñi

