Llego el lunes, algo confundida. Kate ya está tecleando y ni me mira. Suspiro y me siento. Quizá no pensó nada, ella no es de esas… como yo. -¿Estás bien?- me dice una voz el oído. -Estupendo- digo mirando a una Nicole sonriente. -Te extrañé este fin de semana- me dice y yo recuerdo lo del domingo. -Yo también me acorde de ti- El sábado… -¿Qué hiciste de bueno?- sonríe. -Ahmm la verdad, el sábado solo descansar y el domingo fui a un evento de libros.- sonrío. -Ah pero que ñoña –se ríe. -¿Y tú? -Pueees, fui a un pub el viernes, el sábado me junte con unas amigas y el domingo fui a ver a mis padres.- sonríe.- ¿Quizá podríamos vernos un día de esos? -Me encantaría- digo embobada. Ella me guiña un ojo y se va a trabajar. Terminando la jornada bajo al estacionamiento, hoy no qu

