Mientras Kate mueve sus labios con ternura yo no puedo hacer otra cosa que seguirla ¿Dónde estamos? Se separa y me mira, sonríe y apunta mi cara de idiota pajera feliz. -Ves. -¿Qué?- pego un salto. Salgo de mi mundo de ‘’Azúcar, flores y muchos colores’’ -Mierda tienes razón- dice Nicole mirándome sorprendida.- Está bien. Supongo que he perdido- se levanta de hombros. ¿Perdido? ¡Yo no soy un objeto s****l! -¿Kate me das otro?- Susurro feliz, o sea ¡dio la cara por mí! -No, sólo te pago uno de tus muchos favores. -Ah, gracias.- Me acomodo un mechón de la cara. – No tenías que hacerlo. -Lo sé, pero ya te estaba acosando. – Su rostro se endurece y se pone a leer. Sonrío y me siento al lado a leer un rato, echaba de menos esta tranquilidad. Llegamos al otro día, nos hablan de un

