58.

1387 Palabras

El solo hecho de tratar de voltearse le fue terriblemente difícil. Cada pequeño músculo de su cuerpo protestó por el inoportuno movimiento. Alguien se movía por la habitación y abrió los ojos. En la semipenumbra, solo distinguió una figura alta y delgada. - ¿Salvador? – Él no respondió. - ¿Qué haces? – preguntó tratando de aclarar su mente. - Debo irme – dijo el hombre. - ¿Por qué? ¿Qué hora es? – - No lo sé – - Quédate un poco más, aún es muy temprano – dijo ella incorporándose. - Debo volver a casa – se detuvo un momento para mirarla y había algo de frialdad en su tono de voz - ¿Tienes la boleta del parqueo? Haré que traigan tu auto – - Sí, por supuesto – dejó la cama y buscó su cartera que estaba tirada en el suelo. Al incorporarse para dar el tiquete a Salvador, él

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR