NARRADO POR MATÍAS. Tomamos un taxi, el cual, tras un largo y silencioso viaje, nos dejó afuera de la casa de Nicol. Pagué y me bajé, parándome a su lado. -Sólo quería asegurarme de que llegaras sin problemas.- Comenté mirando el piso. -Gracias.- Susurró buscando sus llaves. Me di media vuelta, pensando en llamar a mi madre.- ¡Matías!- Me volví a verla. Jugueteaba con sus dedos y no apartaba la mirada del suelo. -Lo siento.- Dijo bajito. Caminé hasta estar al frente suyo. Justo ahí, hice acopio de todo mi valor para llevar mi mano a su mejilla, rogando por no recibir una negativa de su parte. Cuando me dijo que todo lo de anoche no cambiaba las cosas entre nosotros, mi mundo se derrumbó poco a poco. Un trozo caído dolía más que el anterior. Aún así, di la entrevista, otorgando todo e

