Abrí los ojos cuando acabé con la canción. Muchas parejas se habían puesto a bailar a los pies del escenario. Me giré imperceptiblemente y vi a Matías, mi tutor me observaba impresionado. Tenía los labios entreabiertos y sus ojos intentaban conectarse conmigo, pero no le dí ese lujo. Aparté la mirada lo antes posible. Aclaré mi gargante y recién me percaté de que las personas me aplaudían y el profestro, quien se había mezclado entre el público, me alzaba sus pulgares. Sonreí con simpleza. -Buenas noches...- Habló Matías a mi lado por el micrófono. Aquí viene la canción, comprendí.- Esta noche quiero dedicarle una canción a una chica. Francia, esto es para tí.- Encontré a la chica entre la multitud, sonriendo feliz hacia Matías.- Espero que entiendas el mensaje. Ya no podía con esto. ¿

