Sonia: Un año después. Exactamente, tres semanas después del cumpleaños de Noah... Sonrió al ver a Charlie sirviéndome el desayuno y hablando animadamente con nuestra empleada, Anne. La mujer tenía alrededor de cuarenta años, estaba casada y trabajaba para nosotros, desde que nos mudamos a esta casa, lejos de la ciudad. La verdad no podía quejarme, vivía al lado de mis suegros, en una gran mansión y Charlie me tenía como a una reina. Así que, había espacio suficiente. Le pedí a mi madre y a mi tía mudarse con sus hijos, pero a pesar de la comodidad que les ofrecía, las mujeres García eran algo orgullosas. Preferían tener su propio espacio y en lo posible, no meterse en mi vida privada. Como sea, aquí estaba recostada en el marco de la puerta, observando a mi esposo. —Es bueno dar

