Su ataque fue contundente a mi entrepierna, me beso todo el cuerpo, no dejó espacio sin probar y me atrapó al punto de que duramos unas 5 horas metidos entre esa biblioteca, yo ya no podía moverme y tuvo que llevarme en su espalda para poder darnos un baño. Estuvimos todo el fin de semana desnudos y entre la cama, Cristina finalmente me hizo caso y ese sábado en la noche salió a visitar a su familia, así que tuvimos toda la casa para nosotros, usamos la cocina, inclusive hicimos el amor en uno de los balcones y si, fue delicioso un poco voyerista si me preguntan, pero estábamos cubiertos por una cobija así que no me arrepiento de tomar a mi esposo en ese lugar y demostrarle cuánto siento por el. Decidí poner punto final a nuestro fin de semana tan pasional, pues al siguiente día debíamo

