HIPNOTIZADO

1231 Palabras

La mañana llegó y es obvio que me debo levantar, pero Dios sabe cuánto necesito seguir durmiendo, por mi bebé y por mi, mi cuerpo anoche descansó como hace mucho no lo hacía, al menos no había llorado y conciliar el sueño fue más fácil de lo que yo pensaba. Era imposible negar que el calor y la compañía de Cristóbal anoche en mi cama era el remedio para mi insomnio y tristeza, pero aún así no podía tomar las cosas tan a la ligera. El recuerdo de la noche llegó a mi y mi sonrisa se imprimió en mi cara. Estoy segura que nada de lo que pasó anoche fue un sueño. Tal vez por eso no quiero abrir los ojos, quiero seguir así como estoy, metida entre los brazos de Cristóbal, con su mano derecha sobre mi vientre y su cara metida de lleno en mi cuello. *** FLASHBACK *** —¿Puedo abrazarte? —

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR