ALISON. Papá jugaba con mis coletas, cuando mi madre entró como loca a mi habitación, empezó a gritar malas palabras y yo me fui a mi rincón feliz, se trataba de un castillo que papá había mandado a construir para mi y en el que jugábamos cada vez que él tenía tiempo. Mamá casi nunca estaba en casa, siempre decía que su trabajo la absorbía y que por nada en el mundo iba a dejar su carrera profesional por una hija o un esposo. No tengo idea, de porque mamá se sentía tan fastidiada con nosotros o si solo eran impresiones mías, pero estaba segura de que ella era mucho más feliz cuando estaba trabajando que cuando debía pasar tiempo en casa con nosotros, por esa razón inclusive los domingos ella trabajaba y casi no salía de su despacho, que había mandado a hacer en la casa. No puede ser no

