Capítulo: 9

1134 Palabras
-John, ¿Puedes bajar ya?- preguntó su madre en un grito desde el piso inferior de la casa, por su parte, John estaba bastante tranquilo, pero tanto Carla, como yo, nos echamos miradas rápidas suplicantes por ayuda, quizás muchos crean que exagerábamos pero Carla tenía un gran trauma, ya que cuando fue con a casa de Daniel un par de años antes a conocer a sus padres, no salió del todo bien. Ella se la había pasado todo el tiempo elogiando lo bello que estaba un jarrón, que resultó ser una urna. A consecuencia de aquella vez, el hecho de hablar con el padre o madre de alguien le aterraba. Y por mi parte, bueno, yo era bastante tímida de por sí,  -No quiero bajar- contestó a modo de respuesta John, después se dejó caer de nuevo en su cama,  -Entonces subiré por ti- sentenció. Carla empezó a morderse las uñas y a negar repetidamente con la cabeza,  -John no queremos ver a tu madre- exclamó en un susurro apenas audible,  -Es una lastima porque no hay forma que lo eviten- contestó con una almohada sobre su rostro, -Para que sigas gritando- -John no puedo creer el tamaño del rayón que le has metido…- había empezado a reprenderlo su madre mientras abría la puerta. Y claro que fue evidente la sorpresa que se llevó al vernos a Carla y a mi dentro de la habitación de su hijo.  -No esperaba que fuera rubia- soltó Carla, volteé a verla con una expresión bastante seria, -¿Acaso tu lo hacías?- Su madre nos miraba extrañada. Recuerdo que habían varios rumores acerca de la madre de John en la escuela, y es que, todos sabíamos que su padre era actor; pero eran pocos los que conocían a su madre. Muchos decían que en su juventud había sido modelo, otros actriz, alguno inclusive llegó a decir que era productora. Y quien lo buscaba en internet se encontraba con todo eso y más; pero con fotos de antaño y ninguna nueva o actualizada.  -No se asuste señora, ella es la novia de su hijo- señaló Carla indicándome con su dedo índice,  aquello lo había dicho como excusa, o una forma de librarse. La madre de John dirigió sus ojos azules a mi, y yo decidí que debía empezar a darle un golpe a Carla cada que se le ocurriera mencionar aquello,  -¿Novia de mi hijo?- preguntó ella mirándome fijamente muy sorprendida, después miró de nuevo a John, -Si se van a querer conocer por favor lárguense de aquí- pidió John y captando la atención de su madre, Carla arrugó su nariz en dirección al pelinegro, quien se pegó más la almohada a la cabeza para tratar de amortiguar el ruido por completo,  -Momento, ¿John, volviste a tomar?- quiso saber su madre, quien caminó hacia la cama y se sentó al lado de John, quien se incorporó, tomando asiento en la cama; -Quedamos que no más alcohol-  Su madre le había dicho aquello con un tono de indignación evidente, por primera vez observé que John no levantó la voz cuando alguien le reprendió por algo. -¡Te he dicho un millón de veces que no tienes edad suficiente para beber!- -Encontramos por fin su debilidad- mencionó Carla en tono de broma y evitar una pequeña risa proveniente debido a su comentario, su madre lo siguió regañando por unos momentos poniéndonos algo incómodas. Cuando por fin terminó de regañarlo nos miró y disculpó con un tono muy dulce en su voz, -¿Gustan bajar?- nos preguntó, ambas asentimos pensando que quizás es lo mejor en este caso y que, la verdad, no es como que tuviéramos otra opción, -Siempre ha sido un chico difícil de criar- Cuando estuvimos abajo, ella puso en práctica su instinto maternal, preguntándonos si habíamos desayunado, entonces Carla asintió, nos miró no muy convencida. Y mi amiga negó, sonrió victoriosa y nos obligó a desayunar con ella, era algo raro porque empezamos a hablar y resultó que era bastante divertida. Carla como siempre lograba sacar sonrisas, pero claro, como toda madre, ella sabía cómo hacer que una conversación bastante cómica, se tornara incómoda en cuestión de unas cuantas palabras,   -Te pareces a una de las ex novias de mi hijo- apuntó ella mirándome fijamente, de nuevo el ruidito que la garganta de Carla producía cuando esta se aguantaba una carcajada apareció,  -¿En serio?- pregunté aclarando un poco mi garganta, busqué la mirada de Carla para apoyo visual, y como siempre ella estaba ahí apoyándome con una gran sonrisa. Sentí como mis manos empezaban a sudar y con un movimiento que esperé que no se notara las sequé en mi pantalón, -Sí, él estaba muy entusiasmado con ella, todos los días me enseñaba fotos de esta chica- dijo mirándome fijamente con los ojos entrecerrados, como si esto le ayudará a examinarme mejor,  -¿Y qué ocurrió?- quiso saber Carla; pero lo que ella realmente quería saber era el que tanto sabía ella,  -No es una sorpresa que mi hijo es un idiota- nos dijó ella y las que traía puestas se deslizaron un poco por el puente de su nariz, soltó un suspiro antes de continuar, -Lo siento por expresarme así- -¿Y ella?- me animé a preguntar, Carla me miró y la madre de John soltó otro pequeño suspiro al tiempo que acomodaba sus gafas,  -Ella no era idiota, por eso no continuaron, sé que mi hijo es un reto- ella nos dirigía rápidas miradas a cada una, -Por eso no la culpo- -¿Piensa que puedan volver?- Carla preguntó aquello sonriente cual niña pequeña a la que le cuentan un cuento de hadas; la madre de John se retiró las gafas del rostro y las colocó sobre su cabello que llevaba perfectamente peinado en un moño, noté el cómo se alcanzaban a ver cabellos más claros por culpa de las canas que le habían salido con la edad, -No lo sé, y si volvieron y cortaron tampoco lo sabría, mi hijo no le gusta hablar acerca de su vida personal conmigo o con su padre-  Carla asintió con sus palabras y frunció un poco los labios como si no quisiera soltar lo que pensaba,  -¿Por qué?- quise saber,  -No somos los mejores asesores en eso- dijo ella en un tono muy calmado, sus ojos reflejaban cansancio y dolor al decir aquella frase, pero cuando termino de decir, su expresión cambió a una más seria,  -¿Por qué lo dice?, los padres pueden ayudar, a veces, solo un poco, a veces casi nada- Carla dijo eso provocándole una pequeña risa. Ahí estaba la situación de la urna de nuevo, pero no le dije,  Sabía que la madre de John era divorciada.  Ella negó divertida, pero decidió cambiar de tema. Me parece que pasaron alrededor de dos horas cuando Carla y yo decidimos que era hora de irnos de ahí, descubriendo el nombre de la madre de John quien se llamaba Ellie, el cual en mi opinión era un nombre realmente bonito, y ella resultó ser alguien bastante simpática.
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