Alison Llegamos hace cinco minutos a la mansión, estamos en nuestro cuarto, si nuestro, porque al llegar solo nos llevaron a esta habitación, en el segundo piso, la decoraron con rosas y todo lo que uno puede imaginar para una noche de bodas muy romántica. Lo único que quiero hacer es sacarme el vestido, porque entre todo no me dio tiempo de cambiarme, además me duelen mis pies, pasar tantas horas con mis hermosos tacones me pasaron la cuenta. –¿Cómo vamos a dormir? – Adam está junto a su maleta con rostro que demuestra lo cansado que esta. Miro a mi alrededor y no veo ni un sofá, el único lugar en el que se puede dormir es la cama, ya que no queda de otra. –En la cama, Adam somos dos adultos, podemos dormir en la misma cama, además si uno de nosotros se va a otro cuarto sería muy so

