—¿El amo sabe que estamos acá?— Sophia niega. —¡claramente no! y de cualquier manera el amo no tiene porqué enterarse— ambos se miran y ella arquea una ceja mirándolos por el gesto que hicieron los dos. —entendido señora, lo lamento, disculpe si la ofendimos— dicen al unísono tragando saliva y bastante temerosos de que algo le suceda a su protegida. —¡yo doy las reglas y no tienen porque andar preguntando si él lo sabe, porque igualmente yo soy su reina!— exclama arqueando sus cejas en dirección a ambos. —no volverá a suceder, es solo que nos preocupamos por su bien estar ya que nuestro trabajo es cuidar de usted— asegura el más alto de los dos. —no se preocupen que sus trabajos seguirán intactos, porque si algo sucede Thomas no se enterara que estaban informados de esto— asegura poni

