61

3111 Palabras

-Thomás, te juro que la cuide...- las cadenas le arden en las zonas agarradas, —¿Si?— se ríe irónico no creyendo ni una sola de aquellas palabras. -¡¡hice todo lo que estuvo a mí alcance, incluso yo estuve en varias oportunidades haciéndolo con ella para que no se expusiera!!- el morocho tiene sus ojos enfurecidos, —¡No parece! ¡DEJASTE QUE MI MUJER SE EXPUSIERA, Y VOS SABES PERFECTAMENTE A QUE PELIGROS!— exclama furioso. -¡Thomás!- se remueve incómodo y hace una mueca con sus labios completamente adolorido. —nada lo justifica, ¡nada! ¡EXPUSISTE A MI MALDITA MUJER, NO ME IMPORTA SI TE DIJO QUE ERA UNA MALDITA ORDEN, TENÍAS QUE DECÍRMELO DE INMEDIATO!— no es necesario que eleve la voz, ya que utiliza aquel tono que dejar congelado y atemorizado a cualquier persona, pero la ira que tien

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR