Jeremy —Definitivamente, te amo —grito a pesar del estruendo de las personas. —Lo sé. ¿Te gusto mi regalo? —Nata tiene que acercarse y hablar en mi oído para poder hacerse escuchar. —¿Gustarme? —bufo—. Esto definitivamente es lo mejor, de lo mejor. El abuelo está feliz. Ambos nos volvemos hacia Tato. Él se encuentra sentado a mi lado con su camisa azul de los Cowboys de Dallas, el apellido de Tony Romo y el número nueve en su espalda. Esta feliz, su enorme sonrisa lo delata. Nata y yo también tenemos camisas del equipo. El regalo de Nata fue traernos a mi abuelo y a mí con ella, para ver su primer partido de la NFL y a nada más que mis Cowboys de Dallas, en los mejores asientos del puto estadio. Es un partido amistoso que se realiza para una obra benéfica, ya que el súper Bowl se ju

