Águila devorando a su presa

1555 Palabras

Por Alejo Esa noche Florencia y Sofía se quedaron a dormir en casa por primera vez. Sofi estaba feliz con su habitación, ella había elegido gran parte de la decoración. Cuándo todos se fueron, estábamos rendidos, pero no iba a dejar de estrenar nuestra habitación. No permití que Florencia diera un paso, apenas entramos, la levanté en andas y caímos sobre la cama. Nuestra entrega fue total. Florencia todavía se siente insegura, pero de a poco está entendiendo que estoy cegado de pasión por ella, que la locura que siento en mi interior cuándo hacemos el amor, solo me la provoca ella. Sé que los recuerdos le hacen mal, voy a trabajar para curar sus heridas. La acaricié, suavemente, deleitándome con su cuerpo, pero el fuego fue creciendo y la suavidad quedó a un lado. Solo existía nu

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR