—Hola.—Dijo una joven chica de quizás unos 20 años sonriente, piel morena y ojos claros.-¿Pueden ayudarme?-Preguntó sonriente. Alan se puso ante mi y respondió. —¡Hola! ¡Claro que sí! ¿Qué necesitas? —Dijo afincando su brazo en el marco de la puerta. —Estoy buscando a alguien que creo que vive por aquí. Se llama Kora si no me equivoco.—Y todo se detuvo. ¿Por qué buscaba a Kora? —¿Kora Harrison?—Preguntó Alan. Y sonriente respondió.—¡Sí! Creo que ese ese su apellido. Llevo un tiempo buscándole, yo era su maestra de baile. ¿Baile? En el corto tiempo que llevaba conociendo a Kora sabía que tenía dos pies izquierdos y muy poco ritmo a la hora de bailar. —Bueno.—Reí, interrumpiendo a Alan y dejándolo con la palabra en la boca.—La Kora que conozco no sabe bailar mucho que digamos.—F

